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Perspective

El papel crucial del reaseguro en Solvencia II

May 10, 2015| By Ralf Quick | P/C General Industry | Español | English

Region: Europe

Ningún asegurador en Europa puede evadirse de la presión del proyecto de Solvencia II. Una directiva europea pretende garantizar que las compañias aseguradoras dispongan de capi- tal suficiente en su balance para hacer frente a toda la carga de siniestros, que presuntamente van a acumular con un grado de certeza determinado. Pero también fuera del ámbito comu- nitario europeo otros muchos paises han iniciado el desarrollo – o se encuentran en vías de hacerlo – de sistemas regulatorios comparables, con la intención de hacerlos equiparables a Solvencia II.

Desde sus meritorios inicios, que datan de finales del pasado milenio, Solvencia II ha evolucionado para convertirse en un régimen regulatorio muy complejo basado en tres pilares: requerimientos cuantitativos, requerimientos cualitativos y requerimientos de transparencia.

El objetivo inicial de la Comisión Europea – la creación de un sistema de solvencia armonizado que case mejor con los riesgos reales de una compañía de seguros – fue bien recibido por la industria. Sin embargo, podemos cuestionarnos si el objetivo adicional de crear un sistema que no fuera en exceso normativo y complejo ha sido alcanzado. Algunos han llegado al extremo de calificar el planteamiento de los tres pilares como un monstruo de tres cabezas.

Pero no hay vuelta atrás. Tras varios retrasos en el proceso polí- tico y una muy importante inversión por parte de la industria, Solvencia II entrará en vigor en el mes de enero de 2016. Solvencia II introduce para las compañías aseguradoras recargos de capital en función del riesgo, pero ¿cómo afecta el reaseguro al capital en base a riesgo de la aseguradora bajo las nuevas reglas?

Un punto de partida sencillo para valorar el efecto del rease- guro en el nivel de capital de la cedente es calcular el ratio de solvencia, que siempre deberá ser superior al 100%.

 

 

 

 

El capital de solvencia requerido se establece para garantizar que cada asegurador sea capaz de hacer frente a sus obliga- ciones en los próximos doce meses con una probabilidad del 99,5%, es decir, sobrevivirá 199 años de cada 200. Varios tipos de riesgo intervienen en este cálculo, en concreto, riesgo de suscripción, riesgo de contraparte y riesgo de mercado.

A través del uso de reaseguro el capital de solvencia requerido se reduce, ya que parte del riesgo de suscripción de la cedente se transfiere al reasegurador. En el modelo estándar de Solvencia II, el riesgo de suscripción comprende principalmente el riesgo de prima, el riesgo de reserva y el riesgo de catástrofe, pudiendo tener el reaseguro un efecto reductor en todos esos componentes.

El reaseguro tiene también un efecto reductor en el módulo de riesgo de mercado, ya que el valor de los activos disponibles se reduce debido a la prima de reaseguro.

No obstante, no hay que olvidar que cualquier transacción de reaseguro entraña un riesgo, dentro del peligro de insolvencia de contraparte. Como esto impacta en el cálculo de capital requerido, la solidez financiera del reasegurador pasa a ser un aspecto clave a considerar.

Más allá del requerimiento de capital por solvencia, el reaseguro puede también influir positivamente en los fondos propios de la cedente. El modelo estándar de Solvencia II establece un balance económico que determina el valor de los fondos propios de la compañía aseguradora detrayendo del valor de mercado de sus activos la mejor estima- ción de sus responsabilidades incrementada con un margen de riesgo adicional.

Uno de los principales objetivos del reaseguro es reducir la volatilidad de las obligaciones, lo cual lleva a un menor margen de riesgo y, en conse- cuencia, a un incremento de los fondos propios de la cedente.

El impacto del reaseguro en la posición de capital de la cedente añade también una nueva dimensión a variables normalmente relevantes en el proceso de compra de reaseguro, como son la prima cedida, el coste del reaseguro o el resultado técnico esperado.

Por último, la estructura óptima de reaseguro se determinará considerando la propia aversión al riesgo de la cedente. Mediante el uso de técnicas de análisis de estructuras de reaseguro, Gen Re puede contribuir a identificar la opción de transferencia de riesgo más adecuada para cada cartera. 

 

Este artículo es la reproducción de una entrada original de blog escrita por Ralf Quick el 25 de Septiembre de 2014. Visita nuestro blog en genre.com/perspective.

 

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