This website uses cookies to provide you with the best possible service. By continuing to use this website, you accept the use of cookies. However, you can change your browser’s cookie settings at any time. You can find further information in our updated data privacy statement.

Perspective

¿Sabes qué edad tienes?

October 04, 2016| By Francisco Garcia | Life | Español | Deutsch | English

Region: Europe

Preguntarle a alguien su edad es algo sencillo. Después de todo, lo que queremos saber es el tiempo que ha transcurrido desde su nacimiento, es decir, su edad cronológica. Sin embargo, la respuesta a esta pregunta aparentemente sencilla puede ser más compleja de lo que parece.

Hay personas que no tienen un aspecto conforme a su edad, lo que sugiere que su «edad aparente» puede ser inferior o superior a su edad cronológica.

A veces nuestra impresión está influida por la edad psicológica o emocional aparente de la persona, o bien por la idea que tenemos de aspectos más superficiales, como su comportamiento, su estilo de vestir o sus gustos musicales.

Cuando pensamos en una persona en función de su edad cronológica solo estamos poniendo su vida en el contexto de la edad – joven, maduro o anciano – y podemos hacer alusión simplemente a su eventual esperanza de vida restante. Esto es así porque la edad medida exclusivamente en función del tiempo no tiene en cuenta la edad biológica.

La edad biológica emplea factores científicos determinantes cuantificables: la presión sanguínea, el colesterol, el metabolismo, el funcionamiento del hígado y los riñones o el estado de salud cardiovascular y respiratoria. El uso de la edad biológica nos permite pensar en cómo influye sobre la esperanza de vida de una persona el desarrollo continuo de su salud a lo largo de la vida.

En otras palabras: cuántos años se «recortan» en la esperanza de vida total posible en comparación con una persona estándar de la misma edad. Esta es una de las principales preocupaciones de las aseguradoras de Vida/Salud.

Según las investigaciones, las longitudes de los telómeros (es decir, las regiones que culminan los extremos de los cromosomas) mantienen una relación directa con la edad biológica de las células del cuerpo. Así, los telómeros podrían ser el biomarcador individualizado primario de la esperanza de vida, lo que implica que se podrían medir para obtener una base científica a la hora de determinar la edad biológica de una persona.

Varios factores, entre ellos la salud y los factores hereditarios, pueden afectar a los cambios en la longitud de los telómeros con el paso del tiempo. Es cierto que no podemos influir sobre lo que heredamos, pero sí podemos controlar los factores que afectan a nuestra salud. Por ejemplo, si se mantiene una «dieta mediterránea» rica en verduras, fruta y pescado y se hace ejercicio de forma habitual, se vive en un entorno con niveles bajos de contaminación o estrés, se limita el alcohol o el café y se evita fumar.

Los telómeros pueden ofrecer una medición de la esperanza vital antes de que se perciba ningún deterioro en la salud. Otros marcadores de ADN relacionados con la longevidad se están sometiendo a estudio actualmente. En el futuro, la investigación sobre genética y ADN identificará otros factores que contribuirán a medir con más precisión la edad biológica. Esto puede incrementar nuestra capacidad de influencia sobre la esperanza de vida más allá de lo que es posible en la actualidad.

 

Stay Up to Date. Subscribe Today.

Contributors

Get to know our global experts

View Contributors